sábado, 24 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD

Tiempos de navidad querido horizonte difuso... el año arranco hace unos cuantos días, el 21 de diciembre para ser más exacto. Hace unos años conocía el mundo y me conocía mi mismo en el camino, eran tiempos de sueños llenos de colores y de muchisimos matices en la realidad... Hace algunos años la navidad simbolizaba la noche de la magia, solía mirar al cielo y buscar no sé que cosas. Pero no estoy triste, ni envidioso del pasado, En los tiempos futuros, los hombres deberá ser en gran parte la luz que soñaban encontrar.

Encontrar a Dios es sin duda el compromiso y que con él venga la magia, la nueva esperanza. Se exige un cambio en el proceder cotidiano de nuestras acciones. no debe resultar raro ni descabellado que un hombre como yo, quien ha estrangulado la garganta de los excesos, quien le gusta cortarse la piel con el filo del instante y hacer contorsiones para llegar al punto, limite del espacio; quien es hijo y alumno de los Dandista y los estoicos, y los fatalistas y los pesimistas más brillantes y sinceros de la historia, quien sin estrenar el corazón se lo ha roto varias veces y se quedó sin esperanzas en alguna noche mal puesta con los ojos mojados como un niño por todo el dolor que la vida le suponía, hable de todo esto. Porque a pesar de ello, de ser quien soy, también recuerdo el niño que antes de toda la información se las arreglaba para ser feliz… tal vez recuerdo a la criatura en mi que estuvo más cerca de Dios, de la luz, de la energía del universo fluyendo por nuestros cuerpos...

No es un hombre, es la realidad, la vida, la flor y el árbol, el viento, la luz. Dios es la vida, Dios somos nosotros… Dios se reformula y se re afirma en el presente de los hombres.  Somos el movimiento y la vida que lo constituyen… pero no crean que esto es un escrito religioso, de ningún modo. De lo que se habla es de la posibilidad metafísica. De romper el antropocentrismo o por lo menos re-direccionar los horizontes de una raza que se ha herido de muerte a si misma con la idea mal interpretada del progreso y el inapropiado aliado que ha encontrado en la economía. El espíritu humano es algo que, aunque parezca paradójico o ilógico, no esta a nuestra entera disposición. Hemos acotado nuestros sentidos, perdido la posibilidad fenomenológica de la vida, hurtado el valor poético al empirismo… hemos recaído, por insensibles, por una estructura insensible, por un país insensible, por demasiado ambiciosos de un lado del mundo, por demasiado confiados de otro lado, por no prestar importancia en el otro, por una carrera desmedida y frenética hacia el éxito profesional en donde la vida se cae como un traste de los portafolios y nadie se atreve a ser tan frágil, tan débil de recógela, hemos recaído en el pragmatismo crudo del asfalto, y los más sensibles han tenido que limpiarse la cara y afrontar la adultez con su cara desolada.

¿Una etapa de la vida? La realidad es hostil. Los medios de comunicación emiten el discurso oficial de la realidad y la población civil habita mutada las rutas rutinarias y nada salvajes de sus vidas laborales. La infancia de los niños es un estado hibrido… decir que es una etapa de la vida es, me parece, hablar tomando en cuenta solo la realidad que nos correspondió. Mis palabras de Dios están dirigidas a la magia, a la vida en el amor, a la comunión de los seres, la felicidad puede ser… y no importa si usted quiere ser fatalidad, utópico, nostálgico, bohemio, soñador, romántico. No importa. Se trata de que nadie jamás viole su dignidad y que usted pueda ser quien quiera ser porque si no es usted quien hace realidad el acto mismo de la creación, ¿qué otro hombre va a ser aquel?

Feliz Navidad a todos. Escribo estas palabras con el corazón, deseando que aunque sea uno o muchos o ninguno el que lea esta entrada, sea quien sea, lo que sea, encuentre la magia está noche. Muchas gracias.