Debía escribir una tesis sobre el hiperrealismo en los tiempos de los caudales informativos. Mi planteamiento era que en las narrativas de la cultura occidental las ideas no cumplían un papel mayor al de predicados alejados de su referente material… es decir, que las ideas eran solo ideas. Que la vida es sueño y los sueños, sueños son. Me desilusionaba saber que a pesar de esa ambigüedad, había personas que tenían que romperse la vida todos los días solo para sobrevivir. Y viajaba en los buses de mi ciudad y veía a todo el mundo tan bien sentado, con la mirada tan fijamente puesta en el frente… que me preguntaba cómo era posible que aceptáramos entrar en ese encasillamiento… en ese ladrillo de cristal del que hablaba Cortázar.
Si, desde los tiempos de la conquista y más allá, el viejo mundo se instauro como el centro del mundo, y luego a través de sus instituciones perpetuaron modos de pensar y de ser en estas tierras… Y la ciencia fue víctima del mismo fenómeno, y las sociedades y los individuos. La ciencia se ha alimentado de supuestos funcionalista y reduccionistas… ha buscado (y encontrado) la forma de controlar a la naturaleza y de paso al ser humano. La ciencia como ideología es el resultado de la sería de requisitos que hay cumplir políticamente para que el pensamiento de cualquier individuo pueda ser certificado. Y bueno, como se sabe, en este proceso la humanidad ha jugado el papel de condenado. Nos hemos hecho menos humanos y si la intención es generar conocimiento hay que arreglárselas con la ambivalencia, la proliferación, fugacidad y simultaneidad de los fenómenos humanos. Quien escriba sobre los hombres y las mujeres del nuevo siglo tiene que asumir la inestabilidad del terreno, de los significados y los significantes.
Las culturas son grandes sistemas simbólicos sometidos permanentemente a reinterpretación, que responde en última instancia a una lógica hermenéutica y semiótica que le es inherente. Sistemas simbólicos, me suena a borrachera. Solo símbolos, puro eidos en todas partes, pura ilusión, puras siluetas dotadas de colores y formas dispersadas por un vasto mar con cada vez más barcos hundidos. He perdido el norte yo también.
Ya no reconozco mi proyecto intelectual, cada vez me dispongo menos a escribir y vivo el cada día con el tiempo justo, ando borracho espiritualmente… no encuentro una base firme desde la cual vivir. Y yo quería o quiero enseñar, escribir, encontrar sentidos donde los demás encuentran muros. Abrir grietas y seguir los caminos perdidos como el Grandisimo Walter Benjamin. No me hallo y es importante afirmarlo… decir que empezó la adultez y que cuando eso pasa es mejor estar preparado, ser irreverente y manipulador con las fuerzas que tensionan nuestras vidas. He perdido mis lentes para leer, eso sin duda es la mayor de mis tragedias a nivel intelectual… me vuelvo un lector de folletines cuando estoy sin mis gafas… bueno, ha de ser que es hora de escribir, de dejar de leer.
Bueno, nada más quiero actualizar el perfil, contarles a todos en que ando. Conocí a una mujer y estoy, además de enamorado, plenamente convencido de que quiero asumir mi responsabilidad emocional con ella--- es una chica que me hace bien aunque a veces se me acaban las semanas muy rápido. Te quiero Caro.
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